Catalogan de «tragedia» deportiva venta de memorabilia de Roberto Clemente

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(Miaminews24).- La reciente venta de un centenar de memorabilias pertenecientes al astro del béisbol Roberto Clemente Walker en una subasta en Miami fue calificada en la Isla como una “tragedia” para el deporte puertorriqueño.

Tanto la presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur), Sara Rosario Vélez, como el senador novoprogresista y exsecretario del Departamento Recreación y Deportes (DRD), Henry Neumann, coincidieron en que la venta a inversionistas extranjeros de cerca de 300 artículos -entre ellos el Bate de Plata que recibió Clemente en 1967 al ganar el título de bateo de esa temporada en la Liga Nacional- podría considerarse como una gran pérdida de un patrimonio cultural.

Precisamente fue ese bate de plata el que rompió récord de venta en la licitación al ser adquirido por $493,500. También allí fue vendido en $105,750 el auto Dodge Magnum Charger, edición limitada, que le fue obsequiado a Clemente en 1971 cuando ganó el título de Jugador Más Valioso en la Serie Mundial de ese año. Sus anillos de Serie Mundial y ocho Guantes de Oro formaron parte del preciado legado que hasta esta semana aún conservaba la familia del expelotero boricua.

En la subasta dirigida por Hunt Auctions, que tuvo lugar el pasado martes en el Centro de Convenciones de Miami Beach previo al Juego de Estrellas de las Mayores, la familia de Clemente obtuvo ganancias superiores a los $3 millones.

“Mi reacción es una de dos vertientes”, expresó Neumann, quien en sus años como secretario del DRD estuvo muy activo con el desaparecido proyecto que impulsó Clemente, la Ciudad Deportiva.

“Cada familia en su carácter personal tiene una dinámica diferente y todo gira alrededor de sus necesidades. En un momento dado la familia Clemente recibió mucha ayuda del gobierno de Puerto Rico y de MLB para mantener el sueño de Roberto, que era la Ciudad Deportiva. Pero todo eso se cayó, tanto en Ciudad Deportiva, como en el gobierno y en MLB. Creo que hay unas necesidades de familia que han tenido que resolver a base de patrimonio de la familia. Pero como dije, esto tiene dos vertientes. Nadie me puede decir a mí qué hacer con lo que me pertenece si estoy necesitado. Pero por otro lado, Clemente es de Puerto Rico, es una tragedia”, indicó con pesar.

La familia de Clemente, encabezada por su viuda, doña Vera Zabala, reveló luego de la subasta que lo obtenido allí sería dirigido a entidades benéficas y proyectos deportivos. No hubo mención sobre si existen o no problemas económicos que hayan motivado la venta.

Pero esas memorabilias ya son parte de colecciones privadas y no podrán ser vistas por el público.

“Es lamentable”, reaccionó Rosario Vélez. “Este tipo de artículos muy bien pudiera tener a Puerto Rico como sede de ese patrimonio. Es triste que se sigan perdiendo memorabilias, no tan solo de Clemente, sino de otros atletas. Pero ahora estamos hablando del ídolo de Puerto Rico, Roberto Clemente. Es muy lamentable que la familia y algunas instituciones no puedan entender el valor cultural y el patrimonio que tienen todos esos artículos. Hay muchos de ellos que no pueden ser valuados en términos económicos”, agregó la líder del deporte boricua.

Luis Roberto Clemente reveló que cada uno de los artículos subastados fueron digitalizados previamente para que el público pueda disfrutar de ellos más adelante. Hunt Auctions precisamente preparó dos catálogos, uno de ellos dirigido a la colección personal del astro boricua.

“El valor de una colección no es digital”, añadió Rosario Vélez.

En tanto, Neumann responsabilizó también a las anteriores administraciones del gobierno de Puerto Rico por no haber tomado acción para evitar lo ocurrido con este patrimonio.

“Entiendo que como gobierno hemos fallado porque en un momento se pudo adquirir para la creación de un museo en nombre de Roberto Clemente. El gobierno debió haberse hecho cargo de esos artículos hace tiempo para poder tenerlos en un salón o un espacio especial en el Museo del Deporte de Guaynabo. El gobierno no solamente falló en adquirirlo, sino también en financiar el sueño de Roberto y en medio de eso la familia tenía que disponer.

Es muy triste todo esto y más cuando se piensa que en la ciudad de Pittsburgh le han dado más reconocimiento a Roberto que en su natal Puerto Rico. Ahora es penoso saber que todas sus cosas cayeron en manos de personas adineradas que pondrán esos artículos en un cuarto de su casa para que los vean solo sus amigos”, apuntó.

 

Miaminews24.