Embajadora destituida declara en audiencia sobre Trump

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La Cámara de Representantes comenzó el viernes un segundo día de audiencias de la pesquisa que podría conducir a un juicio político del presidente Donald Trump con un testigo clave: Marie Yovanovitch, una exembajadora de Estados Unidos en Ucrania que fue blanco de una campaña de “calumnias” de los aliados del presidente que ahora es central para la investigación.

La sesión pública fue abierta con un golpe de martillo ante la Comisión de Inteligencia de la cámara baja, en el Capitolio.

El representante Adam Schiff, presidente demócrata del panel, elogió a Yovanovitch, diciendo que ella fue «demasiado dura con la corrupción para algunos, y su postura de principios le hizo enemigos».

Se hizo evidente, agregó, que «el presidente Trump quería que se fuera».

Poco después Yovanovitch comenzó a hablar ante los legisladores. Se prevé que la diplomática, cuya carrera se desarrolló bajo presidentes de ambos partidos, relatará su notable historia de cómo Trump la retiró abruptamente de su puesto y se le dijo que “cuidara sus espaldas” en una serie de acontecimientos que hicieron sonar las alarmas en torno a la furtiva política exterior de la Casa Blanca.

Yovanovitch y otros funcionarios que ahora declaran en las audiencias públicas trataron de comprender las medidas de Trump, y los demócratas quieren utilizar sus revelaciones para demostrar que la conducta del presidente merece un juicio político, con base en evidencia de que usó su puesto indebidamente para beneficio personal.

Han declarado que el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, dirigía lo que uno de ellos llamó un “canal irregular” por fuera de las relaciones normales entre Estados Unidos y Ucrania. Preguntada durante su declaración a puertas cerradas si alguien en el Departamento de Estado que estuviera al tanto del papel de Giuliani trató de impedirlo, respondió que «me parece que no creían poder hacerlo».

Al comenzar la segunda jornada de audiencias que podrían desembocar en la caída del 45to presidente de Estados Unidos, tanto demócratas como republicanos endurecen sus mensajes al tratar de ganar a la opinión pública antes de las elecciones generales del año próximo.