Consejos para evitar subir de peso durante el COVID-19

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Dicen los expertos que saldremos de la cuarentena del coronavirus con entre 3 y 5 kilos más. No lo permitas. Si tienes más de 40 años ya sabes que todo lo que pase de un par de kilos de exceso cuesta mucho perderlo después. Controlar la compra y la ansiedad es la clave.

1. Ejercicio. Ser realistas. No vas a hacer ahora que estás encerrada más ejercicio del que hacías cuando la vida era normal. Plantea un objetivo razonable. Los estiramientos son muy útiles para la musculatura y para la cabeza y puedes improvisarlos a cualquier hora. Y una frase clave: el sofá es el enemigo. Puedes hacer sentadillas mientras ves el telediario.

2. La compra. Como es la excusa para salir cada día al menos un rato, lo mejor es comprar sólo lo imprescindible del día, ya que no hay ningún problema de abastecimiento. Mejor frutas y verduras frescas, si tienes que ir hasta un frutero que no está tan cerca mejor, así estiras las piernas (aunque no sé si esto que digo es compatible con el aislamiento). Y gran momento para conocer a los tenderos de cercanía y establecer con ellos una relación de confianza. Las dificultades unen. Es el momento de hacer una excursión a la pescadería. Me parece casi un placer poder ir a comprar esos pescados que no son caros, tan saludables y que es algo que no puedo hacer con un horario de oficina. Caballa, chicharro, cabracho, boquerones, mejillones…., este es el premio, y no chocolate, galletas, bollos, pizza, bebidas azucaradas. Estos últimos simplemente, no los compres. Si no están en tu despensa no tendrás que luchar con la tentación. El doctor José Luis Sambeat, experto en Nutrición, recomienda «eliminar del todo dulces, productos procesados, helados y también lo salado en exceso. Estos alimentos agravan patologías como la diabetes y la hipertensión, que pueden ser motivo de riesgo y consulta, algo complicado en estos momentos». Uvas, brócoli, manzana con su piel y, sobre todo cebolla roja son los alimentos ricos en quercetina, un flavonoide natural eficaz contra virus responsables de problemas respiratorios, que el doctor Sambeat recomienda para subir las defensas.

3. En la cocina. Mi objetivo, ahora que puedo controlar mejor la compra, es plantear una buena dieta mediterránea, la más sostenible a largo plazo según un reciente estudio de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda),: ensaladas, verdura de temporada, purés de verduras (sin nata, sólo un chorrito de aceite de oliva), legumbres vegetarianas (ni cocido ni lentejas con chorizo), con algún añadido exótico tipo curry, poca carne roja y todo a la plancha, al horno o al vapor. Dejaré la salsas tentadoras para después. Arroz y pasta sólo un día a la semana. Pan fresco cada día (un poco), desayunos saludables (adiós mantequilla, hola tostadas de tomate y aguacate), y un pescado para cenar, pero ¡sin patatas panadera de guarnición!

3. Menos alcohol. Es la hora de descubrir si eres un bebedor social…. o un bebedor.  ¡Con lo buena que es el agua, sobre todo con una rajita de limón! Y ya si le pones una hoja de hierbabuena.

4. Dormir y cumplir horarios. Ya se sabe que durante el sueño es cuando más calorías se queman. Objetivo: establecer horarios de trabajo, comida, deporte y sueño. 7 u 8 horas diarias de descanso, y nada de meter el móvil a la cama y contestar whatsapps a horas intempestivas.

Para los expertos de la Clínica Opción Médica, la clave del éxito está en la disciplina y en controlar el aburrimiento y la ansiedad. Y sus nutricionistas añaden otros trucos:

Comer en plato pequeño para controlar las cantidades.

* Probar alimentos, pero sin repetir.

* Comer poco a poco y masticar bien. Así se consiguen mejores digestiones, ayuda a controlar la ración ingerida, a saborear los alimentos y a no tener que comer otro trozo.

* Controlar el alcohol, a mayor graduación más calorías. El agua siempre tiene que estar presente en las comidas

No a los refrescos azucarados, una lata de 330 ml contiene unas 140 Kcal y no aporta ningún

nutriente al cuerpo.

* Intentar evitar el picoteo ya que sumarás un gran número de calorías sin darte cuenta.

Dejar el pan de lado, es un extra del que puedes prescindir.

No te saltes comidas, lo único que conseguirás es llegar con un hambre feroz a la siguiente.

Fuente: telva.com