El Departamento de Justicia de Estados Unidos y la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York hicieron públicos los cargos formales contenidos en una acusación ampliada y sellada presentada ante una corte federal en Nueva York contra Nicolás Maduro Moros y otros altos funcionarios y allegados al poder en Venezuela.
Según el documento judicial, un gran jurado federal acusa a Maduro y a los demás imputados de participar durante más de dos décadas en una estructura de corrupción y narcotráfico que habría facilitado el envío de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos, en alianza con organizaciones criminales y grupos armados de alcance internacional.
La acusación sostiene que Maduro habría utilizado distintos cargos públicos —como diputado de la Asamblea Nacional, ministro de Relaciones Exteriores y posteriormente presidente— para proteger y facilitar operaciones de tráfico de drogas, incluyendo el uso de pasaportes diplomáticos, cobertura oficial a vuelos y colaboración con redes de lavado de dinero. El escrito señala que estas acciones habrían beneficiado tanto a miembros del aparato estatal venezolano como a familiares directos del mandatario.
Entre los otros acusados figuran Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior, Justicia y Paz; Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior; Cilia Flores, esposa de Maduro; Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del mandatario y actual diputado; y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, identificado como líder de la organización criminal Tren de Aragua.
De acuerdo con la Fiscalía, los imputados habrían mantenido vínculos con grupos como las FARC, el ELN, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua, con el objetivo de producir, proteger y transportar cocaína hacia territorio estadounidense. El documento describe estas alianzas como parte de una red criminal transnacional que habría operado con apoyo de funcionarios corruptos en varios países de la región.
La acusación también repasa el contexto político venezolano de los últimos años, señalando que Maduro continúa ejerciendo el poder pese a procesos electorales cuestionados y a la falta de reconocimiento por parte de numerosos países.
El caso permanece bajo jurisdicción de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York.






