Enviar dinero al extranjero desde Estados Unidos será más caro para millones de personas, tras la entrada en vigor de un nuevo impuesto federal sobre las remesas. La medida, incluida en el paquete legislativo “Big Beautiful Bill” aprobado en julio de 2025, establece un cargo fijo del 1% sobre ciertas transacciones.
El gravamen afecta únicamente a cheques en efectivo y giros postales (money orders), pero no a transferencias bancarias. “Entonces vamos a tener que hacer una tarjeta de débito y una tarjeta de crédito”, explicó el economista José Ángel Arámbula.
Impacto en inmigrantes y familias
Expertos aseguran que el envío de remesas no se detendrá, ya que para la mayoría de los inmigrantes es una prioridad apoyar económicamente a sus familias. Sin embargo, la cantidad y la frecuencia podrían verse reducidas. “Sacrificándose, porque es un sacrificio. Eres ciudadano, residente, todos estamos pasando por una situación muy apretada”, señaló un remitente frecuente.
En 2023, inmigrantes en Estados Unidos enviaron más de 650 mil millones de dólares a otros países. Según el Center for Global Development, el nuevo impuesto podría reducir las remesas en un 1.6% en general. México, donde gran parte de las remesas se originan en efectivo, perdería más de 1,500 millones de dólares anuales.
Algunas empresas de envío de dinero prevén una caída en sus ingresos. “Nos afecta a nosotros y va a afectar a los clientes porque 1% es mucho para los clientes que pueden mandar 100 dólares, 50, ahora cuando manden 700 u 800, va a subir un poco más la tarifa”, dijo el dueño de un negocio del sector.

