El Parlamento Europeo ha decidido suspender la aprobación de un relevante acuerdo comercial con Estados Unidos, alcanzado de forma preliminar el pasado mes de julio, como respuesta a las reiteradas exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de asumir el control de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa.
La decisión fue anunciada este miércoles en la sede del Parlamento en Estrasburgo, Francia, de manera casi simultánea a la intervención de Trump en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. La medida supone un nuevo episodio de fricción entre Washington y Bruselas, en un contexto de creciente tensión diplomática y comercial entre ambas partes.
Desde hace semanas, el mandatario estadounidense ha vuelto a amenazar con la imposición de aranceles a productos europeos como parte de su estrategia de presión en torno a Groenlandia. Aunque Trump ha descartado públicamente el uso de la fuerza para hacerse con el control de la isla, sus declaraciones han generado inquietud en los mercados financieros, alimentando temores de una escalada comercial y posibles represalias por parte de la Unión Europea.
El acuerdo ahora suspendido había sido presentado como un paso clave para estabilizar las relaciones económicas transatlánticas tras meses de confrontación. El entendimiento se alcanzó en julio del año pasado durante una reunión celebrada en el complejo de golf de Trump en Turnberry, Escocia, y contemplaba una reducción significativa de los aranceles estadounidenses a productos europeos.
En concreto, el pacto establecía gravámenes del 15 % para la mayoría de las exportaciones europeas, frente al 30 % con el que Trump había amenazado inicialmente en el marco de su política arancelaria anunciada durante el denominado “Día de la Liberación” en abril. A cambio, la Unión Europea se comprometía a incrementar las inversiones en Estados Unidos y a introducir reformas destinadas a facilitar el acceso de productos estadounidenses al mercado europeo.
No obstante, para que el acuerdo entrara en vigor era necesaria la ratificación del Parlamento Europeo, un paso que ahora queda en suspenso mientras persista el desacuerdo político en torno a Groenlandia. La decisión subraya la voluntad de la Eurocámara de utilizar su capacidad de bloqueo como instrumento de presión frente a lo que considera una injerencia inaceptable en la soberanía de un Estado miembro.
Con Informacion de BBC

