Norteamérica se prepara para enfrentar la tormenta invernal más severa de la temporada. Un sistema masivo de origen ártico afectará a más de 30 estados de EE. UU. y gran parte del territorio canadiense a partir de este viernes, trayendo consigo nevadas intensas, lluvia helada y temperaturas que, en algunos puntos, podrían alcanzar mínimos históricos.
El Centro de Predicción Meteorológica (NWS) advirtió que el fenómeno se desplazará desde las Montañas Rocosas y las llanuras centrales hacia la costa este, extendiendo sus efectos hasta el domingo. Expertos señalan que la magnitud de este sistema y la combinación de vientos huracanados podrían convertirla en una tormenta de proporciones históricas.
Impacto en Estados Unidos: El noreste en alerta máxima
La tormenta iniciará su fase más crítica el viernes en Colorado, avanzando rápidamente hacia Texas, Kansas, Tennessee y Misuri. Sin embargo, se espera que el mayor impacto en infraestructura ocurra durante el fin de semana en el corredor de la costa este:
- Washington D.C.: Se pronostican acumulaciones de nieve de entre 15 y 30 centímetros entre la noche del sábado y el domingo, con temperaturas inferiores a los -10 °C.
- Nueva York: La metrópoli espera más de 15 centímetros de nieve entre domingo y lunes. Las temperaturas máximas no superarán los -9 °C el sábado, con sensaciones térmicas peligrosas.
- Riesgo por sensación térmica: Debido a los fuertes vientos, algunas regiones del país podrían registrar una sensación térmica de hasta -45 °C, condiciones que pueden causar congelación en cuestión de minutos.
Canadá: Bajo la influencia del vórtice polar
En Canadá, el desplome de las temperaturas será aún más extremo debido al posicionamiento del vórtice polar sobre las Praderas.
- Provincias del Oeste: En Saskatchewan y Manitoba, el termómetro caerá hasta los -40 °C este viernes.
- Ontario y Quebec: Se esperan registros de -30 °C, cifras que amenazan con romper récords provinciales de frío.
- Toronto: La ciudad más poblada del país ya reporta complicaciones en el tráfico por ráfagas de viento de 50 km/h y temperaturas de -16 °C con el efecto del viento.
Pronóstico a largo plazo
Las autoridades meteorológicas coinciden en que estas condiciones de frío extremo no serán pasajeras. Se anticipa que las temperaturas muy por debajo de lo normal persistan en el valle de Ohio y la costa este hasta finales de enero e incluso los primeros días de febrero.
Se recomienda a la población limitar el tiempo al aire libre, proteger las tuberías de agua y asegurar suministros de emergencia ante posibles cortes de energía y parálisis en los sistemas de transporte aéreo y terrestre.

