COVID-19
Inicio NACIONALES Se estrella un avión privado en Maine en medio de la fuerte...

Se estrella un avión privado en Maine en medio de la fuerte tormenta invernal

71

Un avión privado Bombardier Challenger 600, con ocho personas a bordo, se accidentó la noche del domingo durante las maniobras de despegue en el Aeropuerto Internacional de Bangor, según informó la Administración Federal de Aviación (FAA). Hasta el momento, las autoridades no han confirmado el estado de salud de los pasajeros ni de la tripulación.

El siniestro se registró a las 19:45 horas (tiempo del este), obligando al cierre inmediato de la terminal aérea para facilitar las labores de los equipos de emergencia. El incidente ocurre en un contexto de extrema precariedad meteorológica, mientras el noreste de Estados Unidos es azotado por una tormenta invernal que ya ha cobrado la vida de al menos 11 personas en todo el país.

Investigación en curso

La FAA, en coordinación con la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), ha iniciado las investigaciones para determinar las causas del accidente. Aunque no se ha vinculado formalmente el siniestro con el clima, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta vigente en la zona por nevadas intensas y ráfagas de viento.

«Las condiciones meteorológicas son ciertamente un desafío», declaró Jeremy Brock, portavoz de la policía de Bangor, subrayando que las bajas temperaturas y el aguanieve persistirán durante las próximas 24 horas, lo que podría dificultar los peritajes en la zona del impacto.

Colapso en el transporte aéreo

El accidente en Maine se suma al caos logístico que afecta a la mitad este de Estados Unidos. Según datos del portal FlightAware, la tormenta ha provocado la cancelación de más de 12,000 vuelos y retrasos en otros 20,000 durante el fin de semana largo. Terminales estratégicas como Filadelfia, Nueva York y Washington operan con graves interrupciones.

El Aeropuerto Internacional de Bangor, un nodo clave que conecta el norte de Nueva Inglaterra con ciudades como Orlando y Charlotte, permanece bajo estrictos protocolos de seguridad. La administración del aeropuerto solicitó a la población evitar las inmediaciones de la pista mientras concluyen las labores de asistencia.

El Bombardier Challenger 600 implicado en el suceso es un jet ejecutivo de fuselaje ancho, reconocido en el mercado de la aviación privada por su capacidad y autonomía. Este modelo, introducido en la década de 1980, está diseñado para transportar hasta 11 pasajeros y es ampliamente utilizado para trayectos corporativos de larga distancia.