En una ceremonia marcada por la tradición y el protocolo histórico, el empresario de origen cubano Benjamín León Jr. presentó este miércoles sus cartas credenciales ante el rey Felipe VI en el Palacio Real de Madrid. Con este acto oficial, León asume formalmente la jefatura de la misión diplomática de los Estados Unidos en España, un puesto que permanecía vacante desde julio de 2024.
La ceremonia, que destaca por el traslado de los diplomáticos en carrozas de época del siglo XVIII, contó con la presencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Tras la entrega de los documentos que lo acreditan como máxima autoridad de Washington en suelo español, el nuevo embajador mantuvo un encuentro privado con el monarca para repasar el estado de las relaciones bilaterales.
Fin de la vacancia en un momento de tensiones
La llegada de León Jr., de 81 años, pone fin a un periodo de siete meses sin embajador titular tras la salida de Julissa Reynoso. Su gestión comienza en un escenario de notables desafíos diplomáticos entre la Administración de Donald Trump y el Gobierno de España.
Entre los puntos de mayor fricción destaca la exigencia de Washington para que los aliados europeos aumenten su gasto militar. En el caso de España, la negativa del Ejecutivo a elevar el presupuesto de defensa hasta el 5 % del PIB ha generado roces directos con la Casa Blanca, convirtiéndose en uno de los temas prioritarios en la agenda del nuevo representante.
Agenda bilateral y cooperación
A pesar de las tensiones, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha subrayado las «sólidas relaciones» que mantienen ambos países. Benjamín León Jr., quien arribó a la capital española el pasado lunes, ya sostuvo una reunión de trabajo con el ministro Albares el martes para delinear los objetivos comunes en materia económica y de seguridad.
Junto al representante estadounidense, otros seis embajadores de naciones como Haití, Japón, Malasia, Grecia, Uruguay y Bulgaria cumplieron con el mismo rito protocolario. La jornada reafirma el papel de España como punto de encuentro diplomático, en un año que promete ser clave para la redefinición de los lazos transatlánticos.

