En un testimonio que sacudió el tribunal federal este miércoles, Asif Raza Merchant, el ciudadano paquistaní acusado de liderar un complot para asesinar a líderes políticos de EE. UU., afirmó que actuó bajo la presión directa de la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC). Merchant declaró que el régimen de Teherán amenazó la seguridad de su esposa e hija en Irán para obligarlo a orquestar el plan que incluía los nombres de Donald Trump, Joe Biden y Nikki Haley.
El juicio de Merchant se desarrolla en un momento de máxima tensión bélica, mientras la Operación Furia Épica de Estados Unidos e Israel continúa desmantelando la estructura de poder iraní tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei.
El «Manual del Régimen»: Coacción y sicariato
Merchant, de 47 años, detalló cómo fue reclutado en 2022 por un miembro de la Guardia Revolucionaria. Según su declaración por medio de un intérprete de urdu:
- La amenaza: Merchant aceptó la operación para proteger a su familia en Teherán. «Tenía que hacer esto», afirmó ante el juez, asegurando que su contacto iraní le ordenó organizar protestas, robar documentos y, finalmente, contratar sicarios.
- Los objetivos: Aunque no recibió una orden de ejecución inmediata contra una persona específica, los nombres de los dos últimos presidentes de EE. UU. y de la exembajadora ante la ONU estaban en la lista de prioridades de sus contactos iraníes.
- El arresto: El plan fracasó cuando Merchant intentó contratar a presuntos asesinos a sueldo que resultaron ser agentes encubiertos del FBI.
Venganza por Qasem Soleimani
Funcionarios del Departamento de Justicia describieron el complot como una acción «sacada directamente del manual del régimen iraní». Washington ha sostenido durante años que Teherán busca asesinar a Donald Trump y otros exfuncionarios en represalia por la muerte del general Qasem Soleimani, ocurrida en 2020 durante un ataque con drones ordenado por el entonces presidente Trump.
Golpe a la unidad de sicariato iraní
En paralelo al juicio, el Pentágono informó este miércoles un avance crítico en el campo de batalla: las fuerzas estadounidenses eliminaron al líder de una unidad especial iraní que estaba coordinando activamente intentos de asesinato contra Trump. Este operativo militar refuerza la narrativa de que la amenaza contra el liderazgo estadounidense era real, persistente y dirigida desde los niveles más altos de la inteligencia iraní.
Estrategia de defensa
A pesar de las pruebas, Merchant se ha declarado inocente, argumentando que su intención nunca fue que alguien muriera, sino que esperaba ser capturado antes de que el plan se ejecutara. Su defensa busca posicionarlo como una víctima de la maquinaria de extorsión del régimen de los Ayatolá, en un intento por mitigar una posible condena a cadena perpetua en una prisión federal de máxima seguridad.

