El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha puesto en marcha un puente aéreo de emergencia para repatriar a miles de ciudadanos estadounidenses atrapados en Oriente Medio. Tras el inicio de la Operación Furia Épica y la posterior lluvia de misiles iraníes, el tráfico comercial en la región ha colapsado, dejando a cientos de miles de personas sin opciones de retorno.
Hasta este miércoles, la Casa Blanca confirmó que 17,500 estadounidenses han logrado regresar al país, incluyendo un contingente de 8,500 personas evacuadas en una sola jornada récord.
Puntos de extracción y desafíos logísticos
Los vuelos chárter están operando desde nodos estratégicos que, aunque bajo amenaza, aún mantienen capacidad operativa:
- Sedes de evacuación: Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudita e Israel.
- Infraestructura dañada: El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que muchas pistas de aterrizaje han sido clausuradas por bombardeos y que varias sedes diplomáticas están bajo «ataque directo», limitando la capacidad de asistencia presencial.
Testimonios desde el refugio
La angustia de los civiles atrapados refleja la violencia del conflicto. Ciudadanos estadounidenses han relatado a medios como ABC News escenas de terror:
- En Jerusalén: El pastor Chris Elliott narró cómo las sirenas y la interceptación de misiles sobre la ciudad han obligado a las familias a vivir en refugios.
- En Doha: Oliver Sims, residente de Texas, describió explosiones tan potentes que «sacudieron físicamente» su habitación de hotel, con escombros cayendo frente a su ventana.
- En Catar: El chef Odies Turner denunció la falta de información clara: «¿Cómo esperan que salgamos de un país donde el espacio aéreo está cerrado?».
Críticas a la previsión de la administración Trump
La rapidez con la que escaló el conflicto ha generado cuestionamientos sobre por qué no se realizaron evacuaciones preventivas. Ante las preguntas de la prensa, el presidente Donald Trump respondió de forma escueta: «Ocurrió todo muy rápido».
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, defendió la gestión alegando que desde enero se emitieron alertas de viaje de «extrema precaución». Sin embargo, fuentes oficiales admiten una disparidad en el sistema de alertas: de los 14 países ahora bajo orden de evacuación urgente, 8 mantenían niveles de alerta bajos (1 o 2) antes del estallido de las hostilidades, lo que llevó a muchos turistas y trabajadores a subestimar el riesgo real.
Un escenario de incertidumbre
Con las embajadas operando bajo protocolos de seguridad extrema y las aerolíneas comerciales cancelando rutas de forma indefinida —incluyendo las conexiones directas con Miami—, el Departamento de Estado ha reiterado que los vuelos especiales continuarán en los próximos días. La prioridad absoluta del Pentágono y el servicio diplomático es extraer a la mayor cantidad de civiles antes de que la contraofensiva iraní degrade aún más las infraestructuras aeroportuarias de los aliados en el Golfo.

