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Directora de Inteligencia Nacional comparece ante el Senado

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En una de las comparecencias más esperadas desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, la Directora de Inteligencia Nacional (DNI), Tulsi Gabbard, se presentó ante el Comité de Inteligencia del Senado para rendir cuentas sobre el asesoramiento proporcionado al presidente Donald Trump previo al estallido de la guerra con Irán.

El «muro» de la potestad presidencial

Durante el interrogatorio, que se extendió por más de cuatro horas, los senadores —especialmente de la bancada demócrata— presionaron a Gabbard para obtener detalles técnicos sobre la supuesta «amenaza nuclear inminente» que la Casa Blanca utilizó como justificación para los ataques.

Sin embargo, la directora de inteligencia mantuvo una postura evasiva, delegando la responsabilidad política y operativa directamente en el Comandante en Jefe:

  • Evasión estratégica: Al ser consultada sobre si los informes de inteligencia confirmaban un avance irreversible en el enriquecimiento de uranio iraní antes de los bombardeos, Gabbard respondió que su labor es presentar «opciones y datos», pero que la interpretación de la amenaza y la potestad de actuar recaen exclusivamente sobre el presidente Trump.
  • El factor Kharg y el cemento: Gabbard se limitó a reiterar su declaración previa de que las instalaciones nucleares subterráneas de Irán han quedado «selladas con cemento» tras las incursiones de junio, evitando profundizar en el estado actual de las reservas de uranio que el Pentágono ahora evalúa capturar con tropas terrestres.

El fantasma de la desinformación

La audiencia estuvo marcada por la reciente dimisión de Joe Kent, jefe del Centro Nacional de Contraterrorismo, quien acusó a la administración de promover una «campaña de desinformación» para justificar el conflicto.

Gabbard, quien fue la mentora política de Kent antes de su ruptura, enfrentó duras críticas sobre si la comunidad de inteligencia está siendo «moldeada» para encajar con los objetivos de la Operación Furia Épica:

  1. Fiabilidad de las fuentes: Los senadores cuestionaron si los datos sobre los planes de Irán de atacar primero a EE. UU. eran compartidos por todas las agencias o si hubo disenso interno.
  2. Influencia externa: Se discutió el papel de la inteligencia israelí en el proceso de toma de decisiones, un punto que Kent señaló como determinante en su carta de renuncia.