En un mensaje que ha sacudido las cancillerías europeas y los mercados energéticos, el presidente Donald Trump instó este martes a las naciones afectadas por el bloqueo en el Estrecho de Ormuz a abandonar su dependencia de la protección militar estadounidense. A través de una contundente publicación en sus redes sociales, el mandatario arremetió específicamente contra aliados como el Reino Unido, criticando su negativa a participar directamente en la ofensiva contra Irán y sugiriendo que, de ahora en adelante, deberán «luchar por sí mismos» para asegurar su suministro de combustible.
El pronunciamiento de Trump se produce en un momento en que el paso marítimo permanece bajo el control férreo de Teherán, lo que ha provocado una escasez crítica de combustible para aviación y energía en diversas partes del mundo. «Tengo una sugerencia para ustedes: compren de los Estados Unidos, tenemos de sobra, o reúnan algo de coraje y vayan al Estrecho y simplemente tómelo», escribió el mandatario, quien aseguró que la parte estratégica más compleja del conflicto ya fue ejecutada por las fuerzas estadounidenses al haber, en sus palabras, «decapitado» esencialmente al régimen iraní.
La retórica del presidente subraya un cambio drástico en la política exterior de Washington, condicionando el apoyo logístico y militar al grado de involucramiento de sus socios en la guerra iniciada el pasado 28 de febrero. Trump dejó claro que Estados Unidos no intervendrá para garantizar el tránsito de crudo a países que no respaldaron su estrategia, calificando la falta de apoyo de los aliados como una traición que ahora justifica su aislamiento energético. «Tendrán que empezar a aprender a luchar por ustedes mismos; los Estados Unidos no estarán allí para ayudarlos más, tal como ustedes no estuvieron allí para nosotros», sentenció.
Esta postura ha generado una profunda incertidumbre sobre la estabilidad del comercio global, ya que el Estrecho de Ormuz es la vía por la que circula una quinta parte del petróleo mundial. Mientras el precio del galón de gasolina sigue escalando en territorio estadounidense, Trump ha visto en la crisis una oportunidad para posicionar el crudo nacional como la única alternativa segura, al tiempo que presiona a la comunidad internacional para que asuma una postura militar activa si desea restaurar la normalidad en las rutas de navegación del Golfo Pérsico.

