El FBI ha roto el silencio este martes al confirmar que encabeza una investigación conjunta con los Departamentos de Energía y de Guerra para determinar si existe un hilo conductor en los casos de 11 expertos en tecnología nuclear y aeroespacial que han fallecido o desaparecido en circunstancias inusuales. El anuncio llega tras semanas de especulaciones y una declaración del presidente Donald Trump, quien calificó el asunto como «bastante serio» y prometió revelaciones en los próximos días.
Cuatro de los perfiles más destacados pertenecen a la élite científica de California, vinculados a Caltech y al Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA:
- Carl Grillmair (Astrofísico): Fallecido en febrero a los 67 años.
- Mónica Jacinto Reza: Desaparecida desde junio de 2024 mientras hacía senderismo.
- Michael Hicks y Frank Maiwald: Investigadores de la NASA fallecidos entre 2023 y 2024.
Desapariciones en el corazón del Pentágono
A la lista se suma la desaparición del mayor general retirado William Neil McCasland, figura clave en la inteligencia aeroespacial del Pentágono y exdirector del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea. Fue visto por última vez en su casa de Albuquerque a finales de febrero, y su ausencia ha encendido todas las alarmas en el sector defensa.
Ciencia exótica y denuncias de «guerra psicológica»
Dos de los casos más controvertidos fuera de California incluyen:
- Amy Eskridge (Alabama): Científica que trabajaba en el Institute for Exotic Science en proyectos de antigravedad. Antes de su muerte (dictaminada como suicidio en 2022), Eskridge denunció públicamente ser víctima de una campaña de «guerra psicológica» para detener sus investigaciones.
- Nuno Loureiro (Massachusetts): Director del Centro de Ciencia del Plasma y Fusión del MIT y experto mundial en fusión nuclear, asesinado a tiros en su residencia en un incidente vinculado a un tirador masivo de la Universidad Brown.
La red que se teje en las sombras
Aunque la policía local no ha encontrado evidencia de crímenes en casos como el de Jason Thomas (director de Novartis, hallado muerto tres meses después de su desaparición), el FBI está reevaluando cada expediente. La investigación busca responder si estas pérdidas representan un ataque sistemático al avance tecnológico de Estados Unidos en áreas críticas como la energía nuclear, la antigravedad y la exploración espacial.
Con las desapariciones de los expertos Melissa Casias, Anthony Chávez y Steven García, la cifra asciende a 11, creando un clima de incertidumbre en la comunidad científica que ya exige protocolos de protección reforzados para el personal estratégico del país.

