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SpaceX protagoniza la mayor salida a Bolsa de la historia y convierte a Elon Musk en el primer trillonario del mundo

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En lo que ya se califica como el acontecimiento financiero de la década, la compañía aeroespacial SpaceX ha sacudido los cimientos de Wall Street tras lanzar la mayor Oferta Pública Inicial (OPI) jamás registrada en la Bolsa de Nueva York. El apoteósico recibimiento de los mercados no solo catapultó el valor de la empresa, sino que disparó la fortuna personal de su cofundador, Elon Musk, por encima del umbral de los 12 ceros, convirtiéndolo formalmente en el primer trillonario (billonario en el sistema métrico español) de la historia global.

Durante su jornada de debut el pasado viernes 12 de junio, las acciones de la firma (que cotiza bajo el símbolo bursátil SPCX) salieron a la venta a un precio inicial de 135 dólares por título para un paquete de 555 millones de acciones. Al cierre de la sesión, el valor escaló un 19,22% hasta fijarse en 160,95 dólares, habiendo tocado un techo intradía de 166 dólares. Con este movimiento, SpaceX logró recaudar 75.000 millones de dólares en un solo día, triturando el récord histórico que ostentaba la petrolera saudí Aramco desde 2019 con 29.400 millones.

Quinta empresa del planeta: Supera a Amazon en capitalización

La euforia de los inversores particulares e institucionales —quienes estaban dispuestos a absorber hasta 100.000 millones de dólares en títulos— no se detuvo tras el debut. Al corte del martes 16 de junio, la acción registró una nueva subida del 8,48%, alcanzando los 208,83 dólares.

Este vertiginoso rally elevó la capitalización bursátil de SpaceX por encima de los 2,7 billones de dólares ($2.7 trillion), superando oficialmente al gigante del comercio electrónico Amazon (valorado en 2,65 billones) y situándose como la quinta empresa más valiosa del mundo, solo por detrás de colosos como Microsoft.

La clave de este respaldo masivo radica en que Musk reestructuró la compañía a inicios de año, integrando bajo el paraguas de SpaceX a su firma de inteligencia artificial xAI y a la red social X (antes Twitter). De este modo, el mercado no valoró a una simple constructora de cohetes, sino a un conglomerado multifacético que unifica lanzadores Falcon, la red de internet Starlink, centros de datos orbitales, semiconductores e IA.

De pérdidas millonarias a contratos con el Pentágono

El éxito en Wall Street toma por sorpresa a algunos analistas que recordaban que el grupo aeroespacial cerró el año 2025 con pérdidas netas cercanas a los 5.000 millones de dólares, derivadas de las agresivas inversiones en infraestructura tecnológica. Sin embargo, ese balance negativo fue revertido gracias a la adjudicación de miles de millones de dólares en nuevos contratos exclusivos con el gobierno federal y, de manera primordial, con el Pentágono.

A día de hoy, la diversificación de SpaceX la ha consolidado como un pilar indispensable para la modernización de la seguridad nacional de los Estados Unidos y su poderío militar. Sus avances en comunicaciones satelitales globales, chips de última generación y aplicaciones de defensa con IA se interpretan en Wall Street como una garantía de hegemonía industrial a largo plazo. «SpaceX quiere poder llevarlos a la Luna, llevarlos a Marte y, en última instancia, más allá», proclamó Musk durante un multitudinario evento en Starbase (Texas).

Polarización política y críticas de la izquierda

Como es habitual en torno a la figura de Musk, su drástico giro hacia el conservadurismo político y su respaldo explícito al presidente Donald Trump han convertido este hito financiero en un nuevo campo de batalla ideológico:

  • Petición de suspensión: La senadora demócrata Elizabeth Warren instó formalmente a la SEC (el regulador bursátil estadounidense) a suspender la salida a Bolsa, argumentando que las proyecciones de la empresa podrían inducir a error a los inversores.
  • Protestas en Nueva York: Organizaciones progresistas como Stop Funding Billionaires convocaron manifestaciones frente a la sede del Nasdaq en Times Square, denunciando que la multimillonaria recaudación de fondos consolida un modelo corporativo que califican de «autoritario».

Pese a los intentos de boicot, los analistas de firmas como Wedbush Securities coinciden en que el éxito de SPCX marca un punto de inflexión para todo el sector tecnológico y despeja el camino para una oleada de salidas a Bolsa de empresas de Inteligencia Artificial en el segundo semestre del año.