
Alan Greenspan, el influyente economista que dirigió la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) durante casi dos décadas y moldeó la política económica global a finales del siglo XX, falleció este lunes a la edad de 100 años debido a complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson. La noticia fue confirmada por su esposa de las últimas tres décadas, la reconocida corresponsal de televisión Andrea Mitchell.
Greenspan, quien estuvo al frente del banco central estadounidense entre agosto de 1987 y enero de 2006 bajo las administraciones de cuatro presidentes distintos, presidió la etapa de expansión económica más prolongada en la historia contemporánea de ese país. Su gestión, caracterizada por un control riguroso de la inflación y el estímulo al desarrollo tecnológico, le valió en su momento epítetos de reverencia en Wall Street como el «Maestro» o el «Oráculo».
ALAN GREENSPAN (1926-2026)
• Cargo: Presidente de la Reserva Federal de EE. UU. (1987-2006).
• Récord: El segundo mandato más largo en la historia de la institución (18 años y medio).
• Hito clave: Timoneó la crisis del "Lunes Negro" (1987) y la expansión económica de los años 90.
• Legado en disputa: Defensor de la autorregulación financiera y las bajas tasas de interés.
De las aulas de Juilliard a la conducción de la economía mundial
Nacido en el vecindario de Washington Heights, en Manhattan, Greenspan mostró desde su infancia una notable agilidad para las matemáticas. En su juventud cursó estudios iniciales en la prestigiosa Escuela de Música Juilliard y se desempeñó temporalmente como saxofonista y clarinetista profesional de jazz antes de volcarse definitivamente al campo de la economía en la Universidad de Nueva York, donde obtuvo su doctorado.
Durante las décadas de 1950 y 1960, se vinculó estrechamente al círculo de la filósofa libertaria Ayn Rand, cuyas ideas sobre el libre mercado influyeron en su visión desreguladora. Su ingreso formal a la alta política económica se dio en 1974, cuando asumió como presidente del Consejo de Asesores Económicos bajo el gobierno de Gerald Ford, previo a su nombramiento en la Fed por el presidente Ronald Reagan en 1987.
Su pericia para contener crisis se puso a prueba a los dos meses de asumir el cargo, cuando el mercado bursátil sufrió el desplome del «Lunes Negro» el 19 de octubre de 1987. Greenspan logró estabilizar el sistema financiero mediante una rápida inyección de liquidez. Posteriormente, su estrategia de mantener tasas de interés bajas favoreció un ciclo prolongado de prosperidad y empleo durante los años noventa, fundamentado en la premisa de que los avances tecnológicos incrementaban la eficiencia productiva sin generar presiones inflacionarias.
El impacto de la crisis de 2008 y los cuestionamientos a su legado
Pese al prestigio acumulado durante sus 18 años y medio de mandato, la reputación histórica de Greenspan sufrió un severo revés dos años después de su jubilación. El colapso del mercado inmobiliario estadounidense en 2008, que derivó en la Gran Recesión global, llevó a diversas comisiones de investigación del Congreso y analistas a señalar sus políticas de dinero fácil y su firme oposición a la supervisión federal de los derivados financieros complejos como factores que facilitaron la acumulación de riesgos sistémicos.
El propio Greenspan reconoció en comparecencias posteriores ante legisladores haber cometido un error conceptual al asumir de manera anticipada que las instituciones bancarias modernas poseían la capacidad e interés de autorregularse de forma efectiva para proteger su propio patrimonio.
Actividad en sus últimos años y defensa institucional
Tras su salida de la Reserva Federal, Greenspan continuó activo en el análisis financiero privado a través de su firma consultora y la publicación de textos de análisis económico.
Bien entrada su novena década de vida, se mantuvo como un defensor de la autonomía de la banca central frente a las presiones del poder ejecutivo. En enero de 2026, Greenspan sumó su firma a una declaración conjunta junto a otros expresidentes de la Fed y exsecretarios del Tesoro, en la cual se rechazaban las investigaciones promovidas desde la administración del presidente Donald Trump contra el actual director del organismo, Jerome Powell, advirtiendo que los cuestionamientos de orden judicial a la independencia del ente emisor acarrearían consecuencias negativas sobre la estabilidad de los precios y la inflación.
Los restos del célebre economista, a quien no le sobreviven hijos, recibirán honores privados de acuerdo con lo informado por su entorno familiar.
Información de AP
