Un primer vuelo de asistencia humanitaria financiado por el Gobierno de Estados Unidos despegó este martes desde el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA) con destino a La Habana, marcando el inicio de un programa de 100 millones de dólares anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio. La operación se diseñó de forma inédita para canalizar los suministros directamente a la población civil vulnerada, al margen de las estructuras gubernamentales del régimen cubano.
La aeronave de carga (vuelo TXG959 de la compañía 7Air) trasladó 18 toneladas de insumos básicos, que incluyen 700 paquetes de alimentos y 700 kits de higiene destinados a beneficiar a unas 700 familias de la capital cubana.
Mecanismo de distribución y supervisión independiente
Para evitar la interferencia u homologación de la mercancía por parte de las autoridades locales en la isla, el Departamento de Estado de EE. UU. (DOS) dispuso que la logística de almacenamiento, selección y entrega quede bajo la responsabilidad de la organización Catholic Relief Services (CRS), en coordinación directa con Cáritas Cuba y la red de parroquias de la Iglesia Católica.
Jeremy Lewin, funcionario para Asuntos de Asistencia Exterior, Humanitarios y Libertad Religiosa del Departamento de Estado, confirmó que este esquema reduce al mínimo el riesgo de desvío de insumos. El modelo replica la experiencia operativa de 2025, cuando estas instituciones canalizaron nueve millones de dólares en asistencia tras el paso del huracán Melissa.
De la partida total de 100 millones de dólares comprometidos por la administración estadounidense, 60 millones serán gestionados operativamente por Cáritas para mitigar la severa crisis de escasez de alimentos, medicamentos y productos esenciales que atraviesa la isla.
Recepción en La Habana y reacciones locales
En el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, la recepción del cargamento fue confirmada oficialmente por Cáritas Cuba. La comitiva estuvo integrada por el cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez; la directora nacional de Cáritas Cuba, Carmen María Nodal Martínez; y el director diocesano de la entidad en La Habana, Ángel Miguel Gutiérrez Valdivia.
Durante el despacho del vuelo en Miami, autoridades y líderes comunitarios del condado Miami-Dade destacaron la significación política y social del envío:
- Punto de quiebre logístico: Representantes locales señalaron que es la primera vez que Washington condiciona y determina de forma unilateral las entidades civiles encargadas de la distribución final en suelo cubano.
- Garantía de entrega: Exintegrantes y conocedores del trabajo de Cáritas en la isla respaldaron la capacidad institucional de la red eclesiástica para hacer llegar los bienes directamente a los sectores en situación de vulnerabilidad extrema.
Se prevé que en los próximos días las parroquias habaneras inicien las labores de entrega conforme al censo de familias vulnerables previamente coordinado por las diócesis locales.
