Las tasas de homicidios en Estados Unidos registraron una caída del 18% durante el primer semestre de 2026 en comparación con el mismo periodo de 2025, según un informe publicado por el Consejo de Justicia Penal (Council on Criminal Justice). El estudio, realizado sobre una muestra de 30 ciudades representativas, refleja una reducción de aproximadamente 215 asesinatos este año y sitúa la proyección anual en niveles mínimos no vistos en más de cien años.
El reporte evaluó 13 categorías delictivas, documentando descensos en nueve de ellas, incluidos los robos de vehículos, los robos en viviendas (-13%) y las agresiones con agravantes. No obstante, se observaron leves incrementos en hurtos a comercios (+5%), violencia doméstica, agresiones sexuales y delitos relacionados con drogas.
Factores nacionales sobre las dinámicas locales
De acuerdo con analistas del sector, los resultados superan los indicadores previos a la pandemia del COVID-19, periodo en el que se experimentó un repunte histórico en la violencia urbana. La tendencia a la baja se mantiene constante en jurisdicciones administradas por liderazgos tanto demócratas como republicanos.
««Las tasas de asesinatos y de otros delitos están bajando en todas partes, en ciudades con distintos liderazgos políticos, diferentes condiciones económicas, distintas estrategias policiales y diferentes niveles de actividad federal»», afirmó Adam Gelb, presidente del centro de estudios.
Por su parte, John Roman, director del Centro de Seguridad Pública de la Universidad de Chicago, señaló que entre las causas explicativas destacan factores transversales como la reducción en el consumo de ciertas sustancias en mercados ilegales y el impacto diferido de programas sociales e intervenciones comunitarias financiados tras la pandemia.
Excepciones regionales e impacto político
Pese al descenso generalizado, cerca de un tercio de las ciudades analizadas mostraron incrementos puntuales en la violencia letal respecto a 2025, destacando casos como Norfolk, Virginia (+64%) y San Francisco (+55%). Asimismo, solo cuatro localidades —Norfolk, Austin, Pittsburgh y Minneapolis— registran cifras de homicidios superiores a sus niveles de 2019.
El informe resalta además que la letalidad de los delitos violentos graves disminuyó un 23%. De cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre, diversos sectores políticos han buscado atribuir la mejora a sus respectivas agendas, que van desde el endurecimiento de controles migratorios hasta programas federales de regulación de armas y prevención del delito.
