Kilmar Ábrego García, ciudadano salvadoreño deportado por error este año y posteriormente regresado a Estados Unidos, fue liberado este jueves de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por orden de la jueza federal Paula Xinis.
En un fallo emitido en la tarde, Xinis ordenó su liberación “de inmediato”, al considerar que Ábrego García estaba siendo retenido sin una orden de deportación vigente. “El caso de Ábrego García exige la intervención judicial”, escribió la magistrada, quien calificó su detención como ilegal.
El equipo legal del migrante lo recogió en un centro de detención en Pensilvania, según informó su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg. La decisión representa un nuevo capítulo en una batalla legal que ha enfrentado a la jueza con el Departamento de Justicia y que se ha convertido en símbolo de la política migratoria restrictiva del Gobierno de Donald Trump.
Ábrego García fue deportado a El Salvador a principios de año, pero tras comprobarse el error, regresó en junio a Estados Unidos. Desde entonces, estuvo bajo custodia de ICE mientras el Gobierno intentaba deportarlo a varios países africanos con los que no tenía vínculo alguno. La jueza criticó esos intentos y recordó que Costa Rica había manifestado disposición para recibirlo.
El Departamento de Seguridad Nacional reaccionó con dureza. Su portavoz, Tricia McLaughlin, calificó la decisión como “activismo judicial descarado” y adelantó que el Gobierno podría apelar.
Ábrego García sigue enfrentando un proceso penal en Tennessee por presunto tráfico de personas, aunque se declaró inocente. Está bajo estrictas condiciones de libertad previa al juicio, incluyendo permanecer en Maryland bajo custodia de su hermano y no viajar fuera del estado sin autorización judicial. El juicio está previsto para enero, aunque su defensa ha solicitado la desestimación de los cargos.
Con información CNN