El estado de Washington se encuentra en emergencia tras las intensas lluvias que provocaron el desbordamiento de ríos, deslizamientos de tierra en carreteras y graves inundaciones que obligaron a evacuar a más de 100.000 residentes.
Las precipitaciones, originadas por un “río atmosférico” proveniente del Pacífico, han causado que el río Skagit y otros afluentes alcancen niveles récord, inundando comunidades enteras en el norte del estado. En Mount Vernon y Concrete, el agua superó los 12 metros de altura, mientras que en zonas rurales familias tuvieron que ser rescatadas en helicóptero desde los tejados de sus viviendas.
La Guardia Nacional fue desplegada para apoyar en las evacuaciones y rescates, mientras que las autoridades locales cerraron carreteras clave como la Interestatal 90 y la U.S. 2, bloqueadas por deslaves de lodo y rocas. El servicio de trenes Amtrak entre Seattle y Vancouver también fue suspendido.
Más de 17.000 hogares permanecen sin electricidad y los organismos de emergencia advirtieron que, aunque la lluvia más intensa ya ha pasado, las precipitaciones continuarán de forma constante en los próximos días, manteniendo el riesgo de inundaciones catastróficas.
El gobernador Bob Ferguson instó a la población a trasladarse a terrenos elevados y evitar conducir por zonas afectadas. “En los próximos días estarán en juego vidas humanas”, señaló en un comunicado.
Las autoridades mantienen alerta máxima en las regiones más vulnerables, mientras se realizan inspecciones en infraestructuras críticas y se habilitan refugios temporales para los evacuados.