El presidente Donald Trump firmó el 31 de diciembre una proclamación que pospone por un año el incremento de los aranceles a los muebles tapizados, gabinetes de cocina y tocadores. La medida mantiene el gravamen del 25% impuesto en septiembre, pero retrasa hasta 2027 el aumento al 30% para los muebles y al 50% para gabinetes y tocadores.
Negociaciones comerciales en curso
La Casa Blanca justificó el aplazamiento en las negociaciones comerciales en marcha. Trump defendió los aranceles como necesarios para “fortalecer la industria estadounidense y proteger la seguridad nacional”. Los incrementos forman parte de la política de impuestos a productos importados que el mandatario ha impulsado desde 2025, con anuncios y rectificaciones frecuentes.
Marcha atrás en la pasta italiana
El mismo miércoles, la Administración Trump dio señales de retroceder en un arancel propuesto del 107% a la pasta italiana. Tras una revisión antidumping del Departamento de Comercio, las tarifas se reducirían a entre 2,26% y 13,89%, al considerar que los fabricantes italianos habían subsanado las preocupaciones iniciales. La decisión final se espera para el 12 de marzo.
El grupo agrícola Coldiretti y la asociación Filiera Italia celebraron la noticia, advirtiendo que el arancel original habría duplicado el costo de un plato de pasta en Estados Unidos y afectado la autenticidad del “Made in Italy”. En 2024, las exportaciones de pasta italiana al mercado estadounidense alcanzaron 671 millones de euros (787 millones de dólares).
El aplazamiento de los aranceles a muebles y la rectificación sobre la pasta italiana reflejan la volatilidad de la política comercial de Trump, marcada por anuncios abruptos y ajustes posteriores. Mientras el presidente insiste en que las medidas son clave para proteger la industria nacional, los sectores afectados y los socios internacionales siguen atentos a las decisiones que podrían redefinir el comercio en 2026.

