
El noreste y el centro-este de Estados Unidos enfrentan una crisis energética y de transporte sin precedentes tras el paso de una «monstruosa» tormenta invernal. Según los últimos reportes, el fenómeno climático ha dejado a más de 678.000 hogares y empresas sin suministro eléctrico, mientras que las temperaturas extremas amenazan con colapsar la infraestructura de servicios básicos en casi una veintena de estados.
El Servicio Nacional de Meteorología (NWS) calificó el evento como histórico, señalando que la tormenta ha recorrido más de 3.700 kilómetros y ha puesto bajo alerta a cerca de 200 millones de personas, estableciendo un nuevo récord de condados afectados simultáneamente por alertas invernales.
Impacto en el suministro y transporte
El corte masivo de energía coincide con un pronóstico de temperaturas críticas que podrían descender hasta los -45 °C (-49 °F) a principios de esta semana. Esta situación se ve agravada por la paralización casi total del transporte aéreo:
- Vuelos cancelados: Solo este domingo se anularon más de 9.900 trayectos, que se suman a los 4.000 del sábado.
- Proyecciones: Se espera que las cancelaciones se extiendan hasta el martes debido a la acumulación de nieve y el hielo en las pistas.
Respuesta del Gobierno Federal
Ante la magnitud del desastre, el presidente Donald Trump anunció la aprobación de Declaraciones de Emergencia para estados clave, entre ellos Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Indiana y Virginia Occidental.
«Estamos trabajando en estrecha colaboración con FEMA, los gobernadores y los equipos estatales de gestión de emergencias para garantizar la seguridad de todos», declaró el mandatario, subrayando la coordinación federal para restablecer los servicios y asistir a los damnificados.
Situación crítica en los centros urbanos
Al menos 17 estados y el Distrito de Columbia permanecen en estado de emergencia. En ciudades como Nueva York y Boston, se prevén acumulaciones de nieve de hasta 30 centímetros, mientras que en zonas de Kentucky y Virginia la cifra podría alcanzar los 60 centímetros.
La tormenta ya ha tenido consecuencias fatales. En la ciudad de Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani confirmó el fallecimiento de al menos cinco personas en la vía pública. Como medida de urgencia, se ha ordenado el acceso irrestricto a los refugios municipales para cualquier ciudadano que carezca de calefacción o vivienda.
Las autoridades instan a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a extremar precauciones ante el riesgo de hipotermia y nuevos cortes en el suministro durante las próximas 48 horas.
