La ciudad de Nueva York ha declarado el estado de emergencia y ha impuesto un toque de queda temporal ante la llegada de una violenta tormenta invernal que afecta el noreste de Estados Unidos, con intensas nevadas, vientos fuertes y condiciones climáticas extremas.
El alcalde Zohran Mamdani anunció que la medida comenzará desde las 21:00 horas del domingo hasta el mediodía del lunes, con el objetivo de limitar la circulación de vehículos no esenciales y facilitar las labores de emergencia y limpieza. Esta restricción incluye el cierre de calles, carreteras y puentes al tráfico general, permitiendo solo desplazamientos urgentes o esenciales.
Las autoridades meteorológicas prevén nevadas significativas, con acumulaciones de entre 45 y 70 centímetros de nieve en diferentes áreas de la ciudad, acompañadas de fuertes ráfagas de viento que podrían afectar la visibilidad y las condiciones en las vías.
La tormenta ya ha comenzado a causar interrupciones, con más de 5 000 vuelos cancelados en los principales aeropuertos de la región, y se esperan cortes de energía, restricciones de viaje y la paralización de transporte público en varias zonas.
Este fenómeno meteorológico, uno de los más intensos de la última década en la ciudad, ha llevado a cerrar escuelas, suspender servicios municipales no esenciales y activar recursos de emergencia para atender posibles impactos entre la población

