En un operativo que marca un hito en el uso de armamento avanzado en territorio estadounidense, la Administración Federal de Aviación (FAA) prohibió este jueves todos los vuelos en las inmediaciones de Fort Hancock, Texas. La medida se tomó luego de que el ejército de Estados Unidos utilizara un arma láser para derribar un dron de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), según confirmaron miembros del Congreso a la agencia AP.
La restricción aérea, emitida mediante un aviso NOTAM (Notice to Air Missions), invoca «razones especiales de seguridad» para impedir que cualquier aeronave civil opere en la zona afectada.
Detalles de la restricción y duración
El cierre del espacio aéreo no será breve. Según la alerta oficial de la FAA, las restricciones entraron en vigor el 27 de febrero de 2026 y se extenderán, en principio, hasta el 24 de junio de 2026.+1
- Excepciones: Solo se permitirán operaciones de urgencia médica (MEDEVAC) o vuelos de búsqueda y rescate, previa coordinación con el Centro de Albuquerque.
- Jurisdicción: El área restringida se encuentra bajo la vigilancia del Departamento de Guerra (DOW) y la FAA.
El uso de tecnología láser en la frontera
Aunque las autoridades no han detallado si el derribo del dron de la CBP fue un error durante un ejercicio o una prueba de interceptación deliberada, el incidente subraya la creciente militarización tecnológica en la frontera sur. El uso de energía dirigida (láser) para neutralizar sistemas aéreos no tripulados representa una capacidad defensiva que el Pentágono ha estado desarrollando para combatir tanto aeronaves de vigilancia como posibles amenazas de organizaciones criminales.
Antecedentes: Un mes de cierres aéreos en Texas
Este es el segundo incidente de gran magnitud que afecta el tráfico aéreo en la región en menos de 30 días:
- 11 de febrero: Se ordenó el cierre total del espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Internacional de El Paso, suspendiendo todos los vuelos comerciales.
- Operativo conjunto: En aquella ocasión, el secretario de Transporte, Sean Duffy, confirmó que la FAA y el Departamento de Guerra ejecutaron un operativo relámpago cuyos detalles específicos aún permanecen bajo reserva.
La recurrencia de estas restricciones en el corredor fronterizo de Texas sugiere un incremento en las operaciones de seguridad nacional y pruebas de defensa aérea bajo la nueva administración, lo que ha generado un intenso debate en el Congreso sobre la transparencia de estas «razones especiales de seguridad».

