El FBI y el Grupo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo han tomado las riendas de la investigación sobre el tiroteo ocurrido la madrugada del domingo en el centro de Austin, que dejó un saldo de dos fallecidos y 18 heridos. El atacante, identificado como Ndiaga Diagne, un ciudadano estadounidense de 53 años nacido en Senegal, fue abatido por la policía tras abrir fuego contra civiles en una concurrida zona de bares.
El agente especial del FBI, Alex Doran, confirmó que existen indicios sólidos, tanto en el vehículo como en el historial digital del sujeto, que apuntan a un «nexo con el terrorismo».
Cronología del ataque: Del coche al asalto a pie
El incidente ocurrió poco antes de las 2:00 a.m. frente al Buford’s Backyard Beer Garden, en la emblemática Sixth Street:
- Ataque inicial: Diagne comenzó a disparar desde su vehículo con una pistola hacia el patio del bar.
- Escalada: Tras los primeros disparos, estacionó el auto, descendió con un rifle de asalto y continuó disparando contra los transeúntes.
- Respuesta policial: Tres agentes de la policía de Austin que patrullaban la zona respondieron con rapidez y abatieron al sospechoso en el lugar.
Perfil del atacante: Radicalización y odio
La organización SITE Intelligence Group y fuentes del Congreso han revelado detalles inquietantes sobre Diagne:
- Ideología: Desde 2017, Diagne había publicado en Facebook mensajes de apoyo al régimen iraní y expresiones de odio hacia los liderazgos de Israel y Estados Unidos.
- Evidencia visual: El representante Chip Roy difundió una imagen del tirador vistiendo una sudadera con la frase «Property of Allah» (Propiedad de Alá) mientras sostenía un rifle.
- Estatus migratorio: Según fuentes policiales, Diagne era un ciudadano naturalizado (proceso realizado durante la administración Obama) que originalmente ingresó al país con una visa de turista.
Contexto: Alerta máxima en Estados Unidos
Este ataque ocurre en medio de la ofensiva militar de EE. UU. e Israel contra Irán, que resultó en el abatimiento del líder supremo Alí Jamenei. Ante este escenario, el director del FBI, Kash Patel, elevó el nivel de alerta terrorista en todo el territorio nacional.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, reaccionó reforzando la seguridad en puertos, instalaciones energéticas y la frontera con México: «Texas responderá con una fuerza decidida y abrumadora para proteger nuestro estado», sentenció el mandatario estatal.
Situación de las víctimas
De los 18 heridos trasladados a hospitales locales, al menos tres permanecen en estado crítico. Las autoridades aún trabajan en la identificación oficial de las dos personas fallecidas en este ataque que ha conmocionado a la capital texana y ha reavivado el debate sobre las políticas de inmigración y seguridad fronteriza en el Congreso.

