Tras un fin de semana de tensiones máximas y el inicio de un férreo bloqueo naval, el panorama geopolítico ha dado un giro inesperado este martes. El presidente Donald Trump planteó la posibilidad de retomar las conversaciones con Irán en Islamabad (Pakistán) «en los próximos dos días», motivado en parte por el reciente acuerdo entre Israel y Líbano para entablar negociaciones directas en Washington.
Aunque inicialmente se consideraba poco probable regresar a la mesa de negociación, Trump cambió de opinión tras destacar la gestión del jefe del ejército pakistaní, Asim Munir. Por su parte, el vicepresidente JD Vance envió un mensaje claro desde Phoenix: Estados Unidos está dispuesto a que Irán «prospere económicamente» y sea tratado como un «país normal», siempre y cuando el régimen teocrático renuncie definitivamente a sus ambiciones nucleares.
«Si están dispuestos a comportarse como un país normal, nosotros estamos dispuestos a tratarlos económicamente como un país normal», sentenció Vance.
El mercado respira: Desplome en los precios del crudo
La sola mención de una posible reapertura del diálogo desinfló la burbuja especulativa que mantenía el petróleo por las nubes:
- WTI (EE. UU.): Se desplomó un 7,87%, situándose en $91,28 por barril.
- Brent (Global): Cedió un 4,60%, bajando hasta los $94,76.
Este alivio ocurre a pesar de que el Centcom mantiene el bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una medida que Irán ha calificado como «acto de piratería» y China como «peligrosa e irresponsable». Según analistas, la estrategia de Trump busca asfixiar financieramente a Teherán mientras presiona a Pekín para que intervenga en la reapertura de la vía marítima.
La oferta sobre la mesa
A pesar del optimismo, persisten diferencias de fondo. Según reportes, Irán ofreció congelar su programa nuclear por cinco años, una propuesta que la delegación estadounidense rechazó por considerar que el plazo es demasiado breve. No obstante, el llamado del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, a retomar «negociaciones serias» parece haber encontrado eco en la Casa Blanca, al menos por ahora.

