En una sesión que se extendió hasta las primeras horas de este jueves, el Senado de los Estados Unidos logró avanzar un paquete presupuestario de emergencia valorado en 70.000 millones de dólares. Los fondos están destinados exclusivamente a financiar las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), en un intento por mitigar los efectos del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) que ya cumple 42 días.
La medida fue aprobada con un estrecho margen de 50 votos a favor y 48 en contra, reflejando la profunda polarización en el Capitolio. La bancada republicana logró consolidar la mayoría necesaria a pesar de las deserciones de las senadoras Lisa Murkowski (Alaska) y Rand Paul (Kentucky), quienes votaron junto a la totalidad del bloque demócrata en contra del plan.
La jornada legislativa estuvo marcada por el procedimiento conocido como «votación masiva» (vote-a-rama), que inició a las 9:30 p. m. del miércoles. Durante este proceso, los senadores demócratas presentaron una serie ilimitada de enmiendas, centradas principalmente en mitigar el impacto del costo de vida de los trabajadores federales afectados por el cierre, obligando a la cámara a votar de forma ininterrumpida durante toda la madrugada.
Próximos pasos legislativos
A pesar del avance en la Cámara Alta, el paquete presupuestario enfrenta ahora un cronograma legislativo incierto:
- Cámara de Representantes: La cámara baja deberá debatir y aprobar su propia versión del financiamiento o ratificar la del Senado.
- Prueba parlamentaria: El proyecto deberá regresar al Senado para superar trámites adicionales de procedimiento antes de su ratificación final.
- Pugna política: El liderazgo demócrata ha criticado que el plan se limite únicamente a las agencias de control migratorio, dejando sin fondos al resto de las dependencias del DHS.
Impacto del cierre parcial
El cierre del DHS, que ha superado la marca de los 40 días, ha generado una presión creciente sobre la infraestructura de seguridad nacional. El avance de este presupuesto parcial busca, según los promotores republicanos, garantizar que los agentes en primera línea y los centros de detención mantengan su operatividad, en un contexto de alta sensibilidad política respecto a la gestión de la frontera sur.
Se espera que las negociaciones continúen durante las próximas semanas, mientras miles de empleados federales permanecen sin percibir sus salarios completos debido al estancamiento presupuestario entre el Congreso y la Casa Blanca.

