La Casa Blanca confirmó este jueves su disposición de invitar a la Federación de Rusia a la próxima cumbre de líderes del G20, que se celebrará los días 14 y 15 de diciembre en la ciudad de Miami. Un alto responsable de la administración estadounidense señaló que, aunque las invitaciones formales no se han emitido, se planea convocar a la totalidad de los países miembros del foro para las reuniones ministeriales y la cita de jefes de Estado.
Estados Unidos, que ostenta este año la presidencia rotativa del grupo, ha seleccionado un club propiedad del presidente Donald Trump en Miami como sede del encuentro. El viceministro de Exteriores ruso, Alexander Pankin, ya ha manifestado el interés de su país por participar «al más alto nivel», mientras que el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aseguró que la decisión sobre el formato de su representación se tomará a medida que se aproxime la fecha del evento.
El dilema de la orden de arresto
La posible asistencia del presidente Vladímir Putin genera una alta expectativa internacional debido a la orden de captura emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra en Ucrania. Cabe destacar que:
- Antecedentes: Putin se ausentó de la cumbre de 2025 en Johannesburgo, enviando en su lugar al asesor económico Maxim Oreshkin para evitar complicaciones legales en Sudáfrica.
- Jurisdicción: A diferencia de otros países, Estados Unidos no es miembro del Estatuto de Roma (el tratado fundacional de la CPI), lo que teóricamente facilitaría la entrada y el tránsito del mandatario ruso en territorio estadounidense sin riesgo de arresto por parte de las autoridades federales.
Más allá de la presencia rusa, Washington ha prometido impulsar «reformas importantes» dentro del foro para mejorar la cooperación económica entre las potencias desarrolladas y las economías emergentes. Para Florida, el evento supone no solo un reto logístico y de seguridad, sino una vitrina económica proyectada para finales de año, en un momento donde el Congreso estatal también libra batallas presupuestarias clave para el próximo año fiscal.

