En una de las audiencias más tensas del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó este martes que el gobierno de Cuba representa una amenaza directa para la seguridad nacional del país. La declaración del jefe del Pentágono se fundamenta en la creciente cooperación logística que la isla brinda a potencias adversarias como Rusia y China.
Hegseth confirmó, ante las preguntas del congresista republicano Mario Díaz-Balart, que buques espía y submarinos de propulsión nuclear rusos han utilizado repetidamente los puertos cubanos, una situación que Washington considera «altamente problemática» dada la proximidad geográfica de la isla, situada a solo 150 kilómetros de las costas de Florida.
El eje Cuba-Rusia-China bajo la lupa
La audiencia, centrada en las prioridades de defensa de la administración de Donald Trump, derivó en una serie de advertencias sobre operaciones de inteligencia extranjera en el Caribe:
- Presencia Naval: Hegseth validó los reportes sobre el atraque de embarcaciones militares rusas de última generación en suelo cubano.
- Espionaje: Se discutieron presuntas actividades de inteligencia apoyadas logísticamente por el régimen de La Habana, sugiriendo que China también estaría utilizando la isla como plataforma operativa.
- Malestar diplomático: Estas declaraciones se alinean con las del Secretario de Estado, Marco Rubio, quien recientemente calificó como «inaceptable» que los adversarios de EE. UU. operen a 90 millas marítimas de sus costas.
La advertencia de Trump: «Tomar el control casi de inmediato»
El endurecimiento del discurso del Pentágono llega tras las polémicas declaraciones del presidente Donald Trump el pasado 2 de mayo. Durante un mitin en Florida, el mandatario aseguró que planea tomar el control sobre la situación en Cuba “casi de inmediato” una vez finalice el conflicto bélico con Irán.
En paralelo, el Congreso ha sido escenario de una batalla política interna: hace apenas 15 días, los republicanos del Senado bloquearon una iniciativa demócrata que buscaba limitar los poderes de guerra del presidente específicamente sobre el territorio cubano.
Asfixia económica y aislamiento
Desde el inicio de este año, La Habana enfrenta una presión sin precedentes:
- Bloqueo energético: Washington cortó el suministro de crudo que Cuba recibía desde Venezuela tras la captura y encarcelamiento de Nicolás Maduro en Nueva York.
- Sanciones financieras: Se han activado nuevas medidas para restringir el flujo de divisas hacia la isla como represalia por su alineamiento militar con el Kremlin.
Con la confirmación de Hegseth, la administración Trump deja claro que Cuba ha pasado de ser una preocupación diplomática a una prioridad de defensa militar, marcando lo que podría ser el inicio de una nueva fase de confrontación directa en el Hemisferio Occidental.
