La administración estadounidense dio este lunes un paso estratégico hacia la distensión en Medio Oriente. Desde Nueva Delhi, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que Washington tiene sobre la mesa una propuesta “bastante sólida” para reabrir el estrecho de Ormuz y entablar negociaciones formales con Teherán. Sin embargo, la Casa Blanca se ha apresurado a moderar el optimismo de los mercados, asegurando que no se precipitará a firmar un pacto definitivo.
“Como dijo el presidente, él no tiene prisa, no va a hacer un mal trato”, declaró Rubio, respaldando las directrices de Donald Trump, quien a través de su plataforma Truth Social advirtió a sus negociadores que “el tiempo está de nuestro lado” y que el bloqueo a los puertos iraníes se mantendrá con total firmeza.
El plan de los 30 días y el desplome del petróleo
Los términos del borrador en discusión, filtrados por medios como The Wall Street Journal y CBS News, plantean una hoja de ruta pragmática para destrabar el suministro energético global:
- Tregua comercial: Se contempla la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una vía por la que transitaba la quinta parte de los hidrocarburos del mundo antes del estallido de las hostilidades.
- Desbloqueo de activos: Washington evalúa liberar una parte de los fondos iraníes congelados en el extranjero a cambio de una prórroga de 30 días adicionales para continuar las conversaciones.
- Alivio a las sanciones: Medios oficiales en Irán, como la agencia Fars, sugieren que se autorizaría temporalmente la exportación de gas y petróleo, un pulmón vital para la asfixiada economía de Teherán.
La sola expectativa de este entendimiento provocó un cimbronazo en los mercados asiáticos, donde el barril de Brent y el WTI registraron caídas superiores al 5% en las primeras horas del lunes.
El dilema nuclear: El frente inamovible de Israel
A pesar del avance logístico, Rubio fue tajante al separar la apertura de las rutas marítimas del complejo dossier atómico. “Las negociaciones nucleares son asuntos muy técnicos. No se puede resolver un asunto nuclear en 72 horas en la parte de atrás de una servilleta”, argumentó en una entrevista con The New York Times.
Esta postura se alinea con las exigencias del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien tras una conversación telefónica con Trump reafirmó que cualquier pacto definitivo debe pasar obligatoriamente por el desmantelamiento de las plantas de enriquecimiento de uranio en territorio iraní.
El Líbano: Violencia bajo la sombra de la tregua
El pulso diplomático coincide con una frágil realidad en el terreno. A pesar de la tregua regional vigente desde el 17 de abril, los incidentes armados no cesan. El Ministerio de Salud libanés reportó la muerte de dos personas debido a incursiones israelíes el domingo, mientras que el ejército de Israel confirmó la baja de uno de sus soldados en el sur del Líbano. Ante este panorama, Rubio reiteró el respaldo irrestricto de Washington a las operaciones de defensa de Tel Aviv en todos los frentes.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, la concreción del anuncio formal podría demorarse aún varios días, supeditada a la validación técnica final y al visto bueno del líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei.
