En un extenso y contundente mensaje publicado este lunes en su plataforma Truth Social, el presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones con la República Islámica de Irán “avanzan muy bien”. Sin embargo, el mandatario elevó la apuesta diplomática al exigir que un grupo clave de naciones de Medio Oriente se sume de manera inmediata a los Acuerdos de Abraham, advirtiendo que quienes decidan quedar al margen podrían ser excluidos de cualquier entendimiento regional definitivo con Teherán.
Fiel a su estilo de negociación, Trump matizó los avances con una fuerte advertencia, señalando que solo aceptará “un gran acuerdo para todos o ningún acuerdo”. Añadió de forma tajante que un eventual fracaso de la vía diplomática obligará a «volver al frente de batalla y a los disparos, pero más grandes y fuertes que nunca”.
Una mega coalición bajo presión de la Casa Blanca
El mandatario estadounidense reveló que sostuvo intensas conversaciones el pasado sábado con líderes del mundo árabe e islámico. Durante estos contactos, propuso una adhesión simultánea al pacto de normalización con Israel que promovió originalmente en 2020 durante su primer mandato.
Entre los líderes contactados directamente por el Ejecutivo estadounidense figuran:
- El príncipe heredero saudita, Mohammed bin Salman.
- El presidente emiratí, Mohammed bin Zayed Al Nahyan.
- El emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani.
- El presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan.
- El mandatario egipcio, Abdel Fattah el-Sisi.
- El rey Abdullah II de Jordania.
Según la visión de Trump, Arabia Saudita —históricamente considerada la pieza clave pendiente de este engranaje diplomático— y Qatar deberían encabezar esta nueva etapa del pacto. Para incentivar la firma, el presidente destacó el boom financiero, económico y social experimentado por los miembros actuales (Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos y Sudán). Asimismo, en su mensaje incluyó a Kazajistán como parte de la lista de integrantes, a pesar de que la nación centroasiática no figura en los registros oficiales como firmante histórico del documento.
La sorpresiva oferta: Incorporar a Irán al pacto
El punto más disruptivo de la declaración fue la propuesta de abrir las puertas de los Acuerdos de Abraham al propio régimen de Teherán si se logra un pacto definitivo con Washington respecto a su programa regional. “Sería un honor tener también a Irán como parte de esta coalición mundial sin precedentes”, manifestó Trump.
De consolidarse esta ambiciosa arquitectura política, el mandatario auguró que “el Medio Oriente estaría unido, sería poderoso y económicamente fuerte como quizás ninguna otra región del mundo”, catalogando la iniciativa como el acuerdo más importante que estas naciones firmarán jamás.
