
El escrutinio de los votos impugnados en la segunda vuelta presidencial de Perú avanza a cuentagotas, consolidando un escenario de infarto. Con el 98.593% de las actas procesadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la derechista Keiko Fujimori se mantiene a la cabeza por un margen extremadamente estrecho frente al izquierdista Roberto Sánchez.
El impulso definitivo para Fujimori —quien busca la presidencia por cuarta vez tras los intentos de su padre, el fallecido Alberto Fujimori— llegó a través del voto en el extranjero. Actualmente, la diferencia es de apenas 18,400 sufragios.
Así va el conteo oficial de la ONPE:
- Keiko Fujimori (Fuerza Popular): 50.051% 📈
- Roberto Sánchez (Izquierda): 49.949% 📉
- Actas contabilizadas: 98.593%
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) inició la revisión de las actas impugnadas de los comicios del pasado 12 de abril. Dada la paridad absoluta, las autoridades advierten de que el resultado oficial definitivo podría demorarse días o incluso semanas.
Protestas en las calles y rechazo a impugnaciones
Ante la mínima desventaja, Roberto Sánchez y sus simpatizantes han convocado a movilizaciones bajo el lema «en defensa del voto del pueblo». Aunque las marchas en Lima se han desarrollado de forma pacífica, la tensión política va en aumento.
Durante un mitin el fin de semana en Cusco —uno de sus principales bastiones electorales—, Sánchez lanzó duras críticas contra el proceso:
- Declaraciones: Afirmó tener «sospechas» sobre el recuento de los votos.
- Revés judicial: La semana pasada, el candidato de izquierda solicitó anular cerca de 400,000 votos del extranjero alegando supuestas irregularidades en el traslado de las actas, pero las autoridades electorales rechazaron la petición.
Sánchez cuenta con el respaldo político del exmandatario Pedro Castillo, quien actualmente cumple una condena de 11 años de prisión tras su intento de disolver el Congreso a finales de 2022.
Fujimori fuera del país y mercados en calma
Por su parte, Keiko Fujimori anunció que realizó un viaje al extranjero por motivos «estrictamente personales», aunque aclaró en sus redes sociales que se mantiene en comunicación constante con sus personeros legales encargados de fiscalizar el recuento de los votos impugnados.
A pesar de la incertidumbre política, los observadores internacionales de la OEA y la Unión Europea ratificaron que la jornada electoral se desarrolló con total normalidad y pidieron a ambas facciones respetar los canales oficiales.
Esta validación internacional ha traído calma a la Bolsa de Valores de Lima y al mercado cambiario, que se recuperaron tras el temor inicial de los inversionistas ante un posible giro radical en las políticas económicas del país.
