Las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán para sellar un acuerdo de paz definitivo han entrado en una fase crítica de parálisis. A pesar del Memorando de Entendimiento (MOU) firmado la semana pasada en Suiza, las conversaciones se encuentran bajo máxima tensión debido a dos posturas antagónicas irreconciliables: el control internacional del programa atómico persa y las condiciones de uso de los $6,000 millones de dólares congelados en Qatar.
Mientras la Casa Blanca exige una rendición de cuentas inmediata y un estricto beneficio comercial para los productores agrícolas estadounidenses, la teocracia chiíta rechaza cualquier tipo de condicionamiento o supervisión externa.
La batalla por los fondos de Qatar: ¿Alivio humanitario o control soberano?
El origen de los $6,000 millones de dólares se remonta a un antiguo pacto de la era Biden para liberar rehenes estadounidenses, congelado tras los ataques de Hamas en 2023. Luego de que el gobierno interino de Irán propusiera retomar el diálogo a cambio de liberar estos activos retenidos en la banca de Doha, el vicepresidente JD Vance incluyó la medida en el MOU actual.
Sin embargo, el destino del dinero ha desatado una guerra de declaraciones. Donald Trump detalló a través de Truth Social que los fondos «se utilizarán en una cuenta controlada por EE. UU. para comprar alimentos y suministros médicos exclusivamente de nuestros grandes agricultores estadounidenses». La réplica de Teherán fue contundente por medio de su embajador ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, quien sentenció que «ninguna otra parte tendrá algo que decir sobre cómo se usan los fondos descongelados».
El fantasma del uranio y el ultimátum de la Casa Blanca
El segundo frente de conflicto radica en el acceso de los técnicos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), comandado por Rafael Grossi. Donald Trump y los negociadores republicanos insisten en auditar los complejos atómicos subterráneos para medir el volumen exacto de uranio enriquecido. Ante la categórica negativa del portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqaei, de permitir la entrada de misiones internacionales, Trump ha enfriado el ambiente advirtiendo que «no hay prisa, pero estarán en el momento oportuno».
Fuentes de Washington aseguran que si el régimen de los ayatollahs dilata las autorizaciones de la ONU, la Casa Blanca suspenderá formalmente el memorando de 14 puntos, alejando la posibilidad de un cese al fuego definitivo en la región.
Con información de Infobae

