miércoles, julio 8, 2026
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Servicio Postal eleva el precio del sello a 82 centavos ante pérdidas millonarias

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El Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) implementará un nuevo ajuste en sus tarifas a partir de este domingo 12 de julio de 2026. El precio del sello Forever de primera clase experimentará un incremento, pasando de 0,78 dólares a 0,82 dólares. Esta medida representa el sexto aumento en los últimos cinco años y forma parte de una estrategia agresiva para mitigar las persistentes pérdidas financieras de la agencia federal.

El ajuste, anunciado originalmente en abril y aprobado en mayo por la Comisión Reguladora Postal, se produce en un contexto crítico de escalada de costos operativos y una drástica reducción en el volumen de correspondencia tradicional que circula por el país.

Validez del sello Forever y nuevas tarifas del sistema

Una de las características clave del sello Forever es que carece de un valor nominal impreso. El USPS recordó a los usuarios que estos sellos equivalen siempre al costo vigente para el envío de una carta de primera clase de una onza, sin importar la fecha o el precio al que hayan sido adquiridos originalmente. Por lo tanto, todos los sellos comprados antes de este domingo seguirán siendo completamente válidos sin necesidad de pagar una diferencia.

El incremento de tarifas no es exclusivo para las cartas convencionales. El nuevo esquema de precios de la agencia postal detalla los siguientes ajustes:

  • Sello Forever (1 onza): Sube de USD 0,78 a USD 0,82.
  • Postales nacionales: Aumentan de USD 0,61 a USD 0,65.
  • Postales y cartas internacionales: Se incrementan de USD 1,70 a USD 1,75.

Radiografía de un déficit crónico

La presión financiera sobre el USPS se ha agudizado de forma alarmante. Durante el año fiscal 2025, la entidad registró pérdidas netas por 9.000 millones de dólares. Aunque los ingresos generales de la organización crecieron en 1.000 millones de dólares, sus costos operativos se dispararon en 1.800 millones de dólares en el mismo período. Esta brecha se ve agravada por una contracción del 3,7% en el volumen de correo postal procesado en territorio estadounidense.

De acuerdo con un reporte de la Oficina del Inspector General del USPS, las raíces de esta crisis estructural se remontan a la aprobación de la Ley de Responsabilidad y Mejora Postal (PAEA) en diciembre de 2006. Dicha normativa obligó de manera unilateral al organismo a financiar por adelantado y a largo plazo las prestaciones sanitarias de sus empleados jubilados, restringiendo simultáneamente la capacidad del correo para diversificar sus fuentes de ingresos y provocando pérdidas contables consecutivas desde hace dos décadas.

Proyecciones a futuro y tensiones políticas

La conducción del servicio postal ya ha advertido al Capitolio que los incrementos tarifarios continuarán a corto plazo. Durante una comparecencia ante la Cámara de Representantes, el director general de correos, David Steiner, alertó que la institución corre el riesgo real de quedarse sin fondos operativos en un lapso de 12 meses si no se adoptan medidas drásticas.

Steiner defendió la postura de aplicar tarifas más altas tanto para la correspondencia como para el sector de paquetería, y estimó que el sello de primera clase deberá situarse eventualmente entre los 0,90 y los 0,95 dólares para estabilizar las finanzas y neutralizar las pérdidas controlables.

«Solo hay tres cosas que una empresa puede hacer para mejorar su desempeño financiero: vender más productos, aumentar los precios o reducir costos», argumentó Steiner ante los legisladores.

Esta crisis financiera y los consecuentes ajustes operativos han desatado una ola de cuestionamientos políticos debido a los notorios retrasos y deficiencias en las entregas en diversos estados. Figuras legislativas como el senador de Misuri, Josh Hawley, anunciaron investigaciones formales sobre los fallos del servicio en sus regiones, sumándose a las denuncias de representantes de Texas por las prolongadas demoras logísticas reportadas en áreas fronterizas como El Paso.