La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) paralizó la vinculación formal de Andrea Pirlo como seleccionador nacional de Italia, tras la controversia generada por su contrato comercial como embajador de una firma rusa de apuestas. A pesar de existir un acuerdo verbal para dirigir a la Azzurra hasta el Mundial de 2030, la presión política y social llevó a la suspensión de las reuniones definitivas en Roma.
La decisión fue respaldada por el presidente de la FIGC, Giovanni Malagò, cancelando el proceso de desvinculación de Pirlo con su club anterior para asumir el banquillo de la selección.
Origen del conflicto geopolítico y respuesta de Pirlo
El rechazo surgió tras hacerse público que el exinternacional italiano ejercía como imagen global de una agencia de apuestas de origen ruso, vínculo contractual derivado de su etapa en el United FC Dubai. Diversos sectores de la política italiana cuestionaron la compatibilidad de dicho patrocinio con la representación de la selección nacional en el contexto de las sanciones internacionales a Rusia.
A través de un comunicado oficial en sus redes sociales, Pirlo defendió la legalidad de su vínculo comercial:
«A lo largo de mi carrera […] siempre he llevado a cabo mis actividades cumpliendo estrictamente con las leyes. La colaboración profesional que se encuentra en el centro de la controversia es exclusivamente de carácter comercial y deportivo. Atribuirle un significado político implicaría atribuirme creencias que nunca he expresado».
Asimismo, el entrenador lamentó la politización del debate y reafirmó su compromiso con el deporte de su país.
Impacto en la estructura técnica y búsqueda de alternativas
El estancamiento del fichaje genera incertidumbre en la directiva técnica de la FIGC, encabezada por Paolo Maldini y Leonardo, quienes consideraban a Pirlo como la pieza central de un proyecto de reestructuración a largo plazo tras la negativa previa de Pep Guardiola. Medios locales señalan que ambos directivos podrían considerar su dimisión si la federación elige un perfil distinto al trazado en su plan deportivo.
Ante la reunión del Consejo Federal fijada para evaluar el banquillo azzurro, la federación evalúa nombres con trayectoria para asumir el cargo, entre los que vuelven a figurar Roberto Mancini y Antonio Conte.
