Dólar penetra con fuerza en Cuba y desploma al CUC en el mercado informal

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El simple anuncio por parte del gobierno cubano de que el dólar y otras divisas tendrán curso legal en la Isla dentro de unos días ha provocado un desplome del valor del peso convertible (CUC).

En el mercado negro, donde se realizan las transacciones entre particulares, el valor del dólar se cotiza ahora en 1,13 CUC en lugar de 0,95, según la plataforma online Revolico y varias fuentes consultadas en La Habana. Últimamente, a raíz de una mayor demanda provocada por los aumentos salariales, los cambistas pedían entre 1 y 1,05 CUC por dólar.

En las casas de cambio oficiales, las Cadeca, la cotización no se ha movido de 0,87 dólar por 1 CUC porque se trata de un mercado controlado por el Estado, a diferencia del mercado paralelo donde rige la ley de la oferta y de la demanda. El Estado castiga la divisa estadounidense con un impuesto del 10 por ciento y una comisión del por ciento, Además, las Cadeca no venden dólares, solo los compran.

“La gente está buscando la seguridad del dólar porque no ve claros los pasos del Gobierno con la economía”, dice vía telefónica Mongui, un cambista que trabaja en las cercanías del hotel San Carlos, en Cienfuegos.

Mongui pide 1,13 CUC por dólar, pero cuando el cliente compra más de $1,000 le hace una rebaja y se lo vende por 1,08. “Ya tengo mi clientela fija, gente que va de mula a Panamá, Cancún y otros lugares. Ahora hay mucho nerviosismo porque el Gobierno le quiere quitar el negocio a las mulas”, agrega.

Para el senador republicano por Florida, Marco Rubio, las recientes medidas del ejecutivo cubano demuestran que “las políticas de la administración Trump de ejercer la máxima presión contra el régimen de Cuba están funcionando”.

“Estas nuevas medidas económicas adoptadas por la dictadura cubana dejan claro que, Díaz-Canel, títere de Raúl Castro, ya no puede confiar en la economía decrépita de Venezuela para obtener ayuda financiera. Estados Unidos continúa comprometido en responsabilizar a la dictadura cubana y a sus facilitadores”, dijo Rubio al Herald.

María Luisa, de 69 años, recibe unos $100 mensuales que le envía su hijo desde Florida y cree que el incremento del valor de esa moneda debió haberse producido hace mucho.

“¿En qué cabeza cabe que el CUC valga más que el dólar, la divisa más fuerte del mundo? Fidel quitó los dólares de la circulación y a cambio nos entregó papelitos. Ahora quieren quitarnos nuevamente los dólares y darnos un número en una tarjeta magnética. Ellos siempre se quedan con lo mejor”, protesta.

María Luisa ha pedido a su hijo que le envíe las remesas en dólares y que para ello deje de utilizar Western Union, que convierte automáticamente las remesas en CUC a un tasa de 0,95 por cada dólar. “Prefiero que me mande el dinero con gente que viene de Miami. Así me rinde más. Lo cambio por fuera de Cadeca. Para ellos puede que sea un peso, pero aquí son 25”, dice la jubilada, que cobra 310 pesos de pensión.

Los dólares no servirán para pagar en efectivo, sino con tarjetas de débito en las 77 tiendas estatales donde se comercializarán productos importados, sobre todo electrodomésticos, motos eléctricas o repuestos para automóviles.

El anuncio no ha sido bien recibido por los clientes que tenían una tarjeta asociada a cuentas en pesos convertibles o pesos cubanos. “Ahora tengo que sacarme otra tarjeta porque la que tengo es de mi cuenta en chavitos (CUC) no me sirve”, lamentaba este lunes Rogelio, un jubilado que recibe remesas de sus dos hijos emigrados.

Los bancos amanecieron este lunes con largas colas en La Habana de clientes interesados en contratar la nueva tarjeta magnética con saldo en divisas. Ahí estaba Rogelio, delante de la sucursal del Banco Metropolitano, en los bajos del Ministerio de Transporte, para comenzar el proceso de apertura de la cuenta y la solicitud de la tarjeta. “Lo bueno es que no se necesita saldo alguno para abrir la cuenta pero lo malo es que esto de pagar con tarjeta es muy complicado en las tiendas”, explica a el Nuevo Herald.

Los constantes cuelgues del sistema de comunicación entre los mercados estatales y los bancos convierten la experiencia de pagar con tarjeta en un dolor de cabeza. Los terminales de pago, conocidos como POS, se quedan con frecuencia sin servicio y sin conexión y los empleados no pueden procesar el pago por esa vía.

“Cuando uno va a una tienda y va a pagar con tarjeta toda la cola te mira con mala cara, porque saben que te vas a demorar bastante, entre una prueba y otra para lograr comunicarse con el banco”, explica Yusimí, una habanera que este lunes también fue de las primeras en solicitar la nueva tarjeta bancaria.

“Hace unos pocos años se estaba hablando con mucha fuerza de que estaba al doblar de la esquina la unificación monetaria, pero ahora resulta que se agrega otra moneda. Esto no hay quien lo entienda”, se queja Nelson, contable en una empresa estatal donde ha tenido que lidiar con las distorsiones que provoca la dualidad financiera.

El economista Pavel Vidal, que fue funcionario del Banco Central de Cuba durante varios años, considera que el regreso del dólar a la economía nacional dará “algún alivio rápido a los crecientes desbalances financieros que se vienen acumulando desde 2015”.

En una columna publicada en OnCuba, Vidal considera que en el corto plazo se observarán “efectos positivos” por estas medidas, como una mayor liquidez en divisas en los bancos y “mayores opciones de compra en mercados formales”. Sin embargo, el ahora profesor de la Universidad Javeriana de Cali (Colombia) considera que el regreso del dólar implica la pérdida de la autonomía monetaria y retrasa la salida de la dualidad monetaria peso/CUC.

Fuentes: El Nuevo Herald