Bill Barr ¿fiscal general de EE.UU. o defensor de Trump?

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Con su forma de hablar suave, Bill Barr parecería un burócrata sin pretensiones, pero el fiscal general de Estados Unidos se ha convertido en un poderoso defensor del presidente Donald Trump y de la derecha conservadora.

Este abogado de 69 años se ha manifestado a favor de los poderes radicales del mandatario y denunció la amenaza de los «secularistas militantes» a la religión y los valores tradicionales. 

Tres demócratas en el Senado se unieron a los republicanos para aprobar la nominación de Barr cuando fue nombrado en febrero para reemplazar a Jeff Sessions. 

Después de haber encabezado el Departamento de Justicia bajo la presidencia de George W. Bush a principios de la década de 1990, Barr fue visto como una personalidad experimentada y estable en una administración sacudida por la agitación. Pero eso no duró mucho.

Esparció ira en marzo cuando demoró en publicar un informe federal sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de 2016. En su lugar, ofreció su propio resumen, en el que los críticos consideraron que había minimizado la participación de la campaña de Trump mientras liberaba al presidente de obstrucción a la justicia. 

El autor del informe, el exdirector del FBI Robert Mueller, quedó tan perturbado por la interpretación de Barr de sus conclusiones que escribió al fiscal general acusándolo de sembrar «confusión pública sobre aspectos críticos de los resultados» de la pesquisa. 

El respaldo incondicional de Barr a Trump le ha valido el apodo del «abogado del presidente» por parte de sus críticos. 

Esta semana, Barr discrepó con un informe del propio inspector general del Departamento de Justicia sobre el manejo del FBI de la investigación de Rusia.

El informe concluía que la oposición política a Trump no condujo tal investigación, refutando las afirmaciones del presidente de que el FBI había espiado ilegalmente su campaña.

El inspector general del Departamento de Justicia juntó numerosos errores procesales, pero dijo que la investigación estaba justificada.

Barr rechazó las conclusiones y dijo que la campaña de Trump fue víctima de una «narrativa completamente falsa que fue en gran medida promovida y promocionada por una prensa irresponsable».

– «Vocero» –

Por sus comentarios, Barr ganó una reprimenda del exdirector del FBI James Comey, despedido por Trump. «Desafortunadamente, parece que Barr continuará su práctica de burlarse del Departamento de Justicia cuando los hechos no estén de acuerdo con la ficción de Trump», dijo Comey a The Washington Post.

«Como líder de una institución que debe ser devota a la verdad, Barr necesita dejar de actuar como el vocero de Trump».

Partidarios de Barr argumentan que el graduado de la facultad de derecho de la Universidad George Washington no está defendiendo a Trump sino los poderes de la presidencia. 

Barr describió sus pensamientos en un discurso en Washington en noviembre. «Desafortunadamente, en las últimas décadas, hemos visto una invasión constante de la autoridad presidencial por parte de otras ramas del gobierno», dijo. 

«Al librar una guerra de ‘resistencia’ sin restricciones contra esta administración, es la izquierda la que se dedica a la trituración sistemática de las normas y al debilitamiento del estado de derecho», aseguró.

– Seculares –

Católico devoto, Barr golpeó a los «secularistas» en un discurso el mes anterior en la Universidad de Notre Dame, alegando que estaban involucrados en una campaña de «destrucción organizada». 

«Los secularistas y sus aliados han reunido a todas las fuerzas de la comunicación de masas, la cultura popular, la industria del entretenimiento y la academia en un ataque incesante contra la religión y los valores tradicionales», dijo. 

En diciembre, Barr avivó una nueva controversia al afirmar que las comunidades estadounidenses que no les dan a las fuerzas del orden público «el respeto y el apoyo» que merecen «podrían encontrarse sin la protección policial que necesitan». 

Sus comentarios fueron vistos como una referencia velada al movimiento Black Lives Matter que condena la brutalidad policial contra los afroamericanos.

Jeffery Robinson, director del Centro Trone para la Justicia y la Igualdad de la Unión Americana de Libertades Civiles, discrepó con sus comentarios. «El apoyo y el respeto se ganan, no se dan como resultado de una demanda de quienes portan insignias y armas», dijo.

La semana pasada, sufrió un revés cuando la Corte Suprema, al menos temporalmente, rechazó su intento de reanudar las ejecuciones federales, la última de las cuales se llevó a cabo en 2003. 

Pero Barr se ha mantenido optimista ante las críticas.

Fuente:AFP